Ahora cuando mire al cielo y encuentre a Orión me acordaré de vos, de esa noche que sentí que podía ser feliz sin nada más que un poco de amor.
Debo admitir que yo sería Artemisa, y de tanto amor que sentía hice que a vos te doliera, me dejé engañar por la falsedad de la belleza y de los celos, de las idas, venidas y los tiempos.
De tanto dolor logré serenarme y descubrirte en un cielo nuevo, lleno de estrellas que iniciarían lo que nunca nos animamos, lo que nunca imaginamos, lo que realmente somos. Descubrimos que después de tanto tiempo, de habernos separado y reencontrado, somos sólo vos y yo; destinados a un ir y venir del carajo, pero que es lo que deseamos, al fin y al cabo, salvo que algún día descubramos una constelación, que nos lleve a vivir juntos sólo a nosotros dos.
skip to main |
skip to sidebar
Todos tenemos derecho a decir lo que queremos decir, sin censura...
Escribir es algo mágico, que hechiza al autor, y no sólo a él, sino a todo el que lee su mágica producción...
domingo, 4 de agosto de 2013
Todos tenemos derecho a decir lo que queremos decir, sin censura...
Labels
- Historias (1)
- Lo que hay en la cabeza (6)
- Sobre amores (8)
- Sobre mí (10)
Blog Archive
Datos personales
Seguidores
Con la tecnología de Blogger.

